El futuro es incierto, pero el cuidado de tu piel no tiene por qué serlo
Cuando hablamos del envejecimiento de la piel, en realidad nos referimos al proceso de pérdida de colágeno. Cuando somos jóvenes, el colágeno se organiza en una densa red que mantiene nuestra piel firme, tersa y radiante.
Con el tiempo, la red se afloja y disminiye el impulso de producir más colágeno. Como resultado, empiezan a aparecer los signos habituales del envejecimiento, como la laxitud de la piel y las arrugas.
El colágeno y la elastina son componentes fundamentales que le dan a la piel su estructura, firmeza y elasticidad.
Con el paso del tiempo, estos componentes disminuyen, lo que provoca pérdida de firmeza, aparición de arrugas y flacidez.
Gracias a la bioestimulación regenerativa, se estimula la producción natural de colágeno, elastina y otros componentes claves de la piel, ayudando a restaurar su firmeza y estructura desde el interior.
El resultado es una piel más fresca, firmeza y con un aspecto más juvenil.
Ventajas clave
La bioestimulación regenerativa ofrece una solución integral para mejorar la calidad de tu piel
Cómo funciona el bioestimulador regenerativo que activa tu piel
Este tratamiento actúa bajo tu piel como un verdadero cuidador experto que consigue restaurar sus componentes clave.
Se trata de un tratamiento mínimamente invasivo con un perfil de seguridad clínica sólido y que prácticamente no requiere tiempo de recuperación.
El producto es inyectado bajo la piel en zonas específicas como la mejillas, el tercio medio del rostro, la línea mandibular, el escote o el dorso de la smanos.
La cantidad aplicada varía en función del criterio profesional del médico y de la zona a tratar. Eso también puede influir en la duración de la consulta aunque el tratamiento suele durar alrededor de 30 minutos.
Permite un efique personalizado, adaptado a tus necesidades estéticas, que realza la belleza natural de forma sutil y armoniosa.
El bioestimmulador más versátil